Los estanques sobre el suelo son una opción popular para disfrutar del verano en el patio trasero, con aproximadamente 4.3 millones instalados en Estados Unidos. Estos estanques son alternativas más económicas a los modelos subterráneos, fáciles de instalar y disponibles en diversas formas y tamaños, adaptándose a diferentes espacios y estilos de vida.
A pesar de que muchos modelos recientes incluyen sistemas de filtración integrados o válvulas de desagüe que facilitan su mantenimiento, el cuidado rutinario sigue siendo fundamental. Ignorar el mantenimiento puede llevar a problemas como agua turbia, acumulación de algas e incluso riesgos para la salud. Sin embargo, mantener un estanque sobre el suelo no tiene por qué ser costoso. En promedio, los costos de mantenimiento de bricolaje oscilan entre $80 y $1,050, mientras que contratar un servicio profesional puede costar entre $50 y $100 por hora.
Ya seas un propietario primerizo o necesites un recordatorio antes de la temporada de baño, aquí encontrarás lo esencial sobre el mantenimiento de estanques sobre el suelo para mantener tu piscina limpia, clara y lista para usar durante todo el verano.
Consejos para el mantenimiento diario de piscinas sobre el suelo
Cuidar un estanque sobre el suelo no es complicado, pero requiere atención regular para mantener la calidad del agua. Estas son algunas tareas clave que deberías realizar a diario:
1. Controla los niveles de pH del agua
Es crucial mantener el equilibrio químico adecuado para que el agua de tu piscina esté limpia y segura. El cloro es efectivo para eliminar bacterias y microorganismos, pero su eficacia puede disminuir con la exposición al sol o el uso excesivo. Realiza pruebas diarias con un kit de prueba de piscina para asegurarte de que los niveles de cloro se mantengan entre 2.0 y 4.0 partes por millón (ppm).
Además del cloro, verifica que el pH se mantenga entre 7.4 y 7.6. Un pH equilibrado no solo proporciona comodidad a los nadadores, sino que también protege el equipo de la piscina de la corrosión. Si el pH es demasiado bajo, puedes añadir un incrementador de pH, como bicarbonato de sodio.
2. Retira la superficie del agua
Aun con un sistema de filtración funcionando, hojas, insectos y otros desechos pueden acumularse rápidamente en la superficie del agua, especialmente si hay árboles o plantas cercanas. Utiliza una red para eliminar estos elementos diariamente y evitar que se hundan o obstruyan el filtro. Este sencillo paso ayuda a mantener tu piscina limpia y atractiva.
3. Haz funcionar la bomba al menos 8 horas al día
El funcionamiento diario de la bomba es una parte esencial del mantenimiento de la piscina sobre el suelo. Esta circula el agua, ayudando a mantenerla limpia. Por ello, es importante elegir la bomba adecuada para tu piscina.
La circulación del agua ayuda a mover suciedad y desechos hacia las canastas de skimmer, reduciendo las posibilidades de crecimiento de algas. Si la bomba no circula el agua de manera eficiente, utiliza un cepillo de piscina o una herramienta larga para agitar el agua en áreas con poco flujo.
4. Limpia las canastas de la bomba y del skimmer
No olvides vaciar las canastas del skimmer y de la bomba diariamente. Los skimmers capturan hojas y otros desechos flotantes, y vaciar estas canastas evitará que la suciedad llegue a la bomba o al filtro. Este simple acto mantendrá tu piscina más limpia y ayudará a prevenir obstrucciones.
Recuerda apagar la bomba antes de vaciar la canasta de la bomba, que retiene los desechos que lograron pasar por el skimmer. Mantener este hábito diario es clave para asegurar un flujo adecuado de agua.
Tareas de mantenimiento semanal
Además de las tareas diarias, hay ciertas actividades que solo necesitas realizar una vez a la semana, como limpiar y aplicar un tratamiento de choque al agua. También es importante prestar atención al filtro de la piscina durante la temporada de natación.
1. Aspira el fondo de la piscina
A pesar de la limpieza regular, es común que la suciedad y los desechos se depositen en el fondo de tu piscina y en los escalones. Aspirar el fondo al menos una vez a la semana es esencial para mantener el área limpia y prevenir la acumulación de algas o agua turbia. Puedes utilizar un aspirador para piscinas o un limpiador automático, según tus preferencias.
2. Aplica tratamiento de choque al agua
El tratamiento de choque de la piscina también es una tarea semanal importante. Estos tratamientos eliminan contaminantes como bacterias y algas. Utiliza un producto de choque en forma de polvo que aumente el nivel de «cloro libre». Es especialmente útil después de la lluvia o tras una gran afluencia de nadadores.
Se recomienda realizar esta tarea por la tarde o noche, ya que la luz solar puede descomponer el cloro antes de que haga efecto. Después de añadir el tratamiento, enciende la bomba y deja que funcione durante al menos 8 horas. Evita nadar en la piscina hasta el día siguiente.
3. Limpia tu filtro de piscina
Ya sea que tengas un filtro de arena, cartucho o tierra de diatomeas (DE), asegúrate de limpiarlo regularmente. El filtro elimina partículas del agua, manteniéndola limpia y segura para nadar. Sin una limpieza adecuada, el agua puede contaminarse y el filtro puede obstruirse, causando problemas mayores.
Consulta las recomendaciones del fabricante para determinar la frecuencia de limpieza. Generalmente, los filtros de cartucho deben limpiarse semanalmente, mientras que los filtros de arena y DE deben retrolavarse una vez al mes y reemplazarse cada 3 a 5 años.
Otras tareas de mantenimiento esenciales
Además del mantenimiento del agua, es crucial revisar la estructura de la piscina para detectar posibles fugas. Si no utilizas la piscina durante los meses fríos, asegúrate de invernarla adecuadamente.
1. Limpia y repara el revestimiento de la piscina
El revestimiento no solo contiene el agua, sino que también protege la estructura de la piscina. Con el tiempo, puede acumularse suciedad, algas y residuos de protector solar, especialmente a lo largo de la línea de agua. Una limpieza regular con un cepillo suave ayudará a prevenir manchas y mantener la piscina en buen estado.
Es recomendable inspeccionar el revestimiento periódicamente en busca de pequeñas roturas o perforaciones que puedan provocar fugas. Si encuentras algún daño, repáralo de inmediato utilizando un kit de reparación de vinilo diseñado para piscinas sobre el suelo. Abordar estos problemas pequeños a tiempo puede evitar complicaciones mayores y prolongar la vida útil de la piscina.
2. Invernar adecuadamente la piscina
Para aquellos que viven en climas donde no se puede nadar durante el invierno, es preferible dejar la piscina llena de agua. Al invernar la piscina, asegúrate de realizar una limpieza a fondo y equilibrar los niveles de cloro y pH. Agrega productos químicos diseñados para la invernación antes de desconectar y almacenar la bomba, el filtro y otros accesorios.
Finalmente, cubre la piscina con una cubierta para piscina y un cojín de aire que sostenga la cubierta, evitando que se congele con el agua. Esto ayuda a preservar la integridad de la piscina durante los meses fríos.
3. Protege tu hogar de posibles fugas
Además de cuidar la piscina, es vital considerar cómo su instalación puede afectar a tu hogar. Si la piscina presenta fugas o desbordes, el agua puede filtrarse en el paisaje circundante, llegando incluso a los cimientos de tu hogar y causando daños costosos, como moho y humedad.
Para mitigar el riesgo de agua de la piscina en tu casa, considera instalar una bomba de sumidero que redirija el agua lejos de los cimientos durante lluvias intensas o fugas inesperadas. También, asegúrate de seguir los códigos de construcción locales que exigen mantener la piscina a una distancia segura de la estructura de tu hogar.
Por último, revisa regularmente el terreno alrededor de la piscina en busca de signos de acumulación de agua o erosión. Tomar medidas preventivas puede proteger tu hogar y darte tranquilidad durante toda la temporada de piscina.
